RESUMEN POR CAPÍTULO DE "MARIANELA"
Capítulo XX: El nuevo mundo
El complot retrocede hasta el día que Golfín quitó el vendaje de Pablo. Al principio
Pablo tiene miedo de su
nuevo mundo, pero poco a poco le agradece y está inundado
con la hermosura a su
alrededor. Ve primero a Florentina, equivocado, piensa que es
Nela. Pablo no puede creer
que su prima sea tan hermosa, y le ruega que se quede con él
mientras se recupera. Pablo
confiesa a su prima que quiere a Nela, y pide a Florentina la
traiga ante él. Florentina
encuentra a Nela, pero ésta se escapa, y Florentina cree que lo
hace por ingratitud. Pablo
está seguro de que Nela vendrá sola, a su propio tiempo. Por
la noche él escucha las
voces de su padre, Golfín y Florentina. Al día siguiente se
levanta de la cama por
primera vez desde su operación.
Capítulo XXI: Los ojos matan
La
mañana en que Nela despertó en la habitación de Florentina, el padre de ésta le
anunciaba
que en ese momento Don Francisco hablaba con Pablo sobre el asunto de la
boda.
Golfín que se encontraba allí, preocupado por el estado de Nela, le describe a
Florentina
la desventurada vida que ha tenido que llevar aquella
por la ausencia de un
alma
que pueda ocuparse del mínimo cuidado de ella. Al cabo de un instante, entra
Pablo,
quien se había quitado ya el vendaje e iba a expresar a Florentina la dicha que
le
provocaba
la futura unión entre ambos. Nela, que hasta entonces pasaba inadvertida en
el
sofá, llama la atención de Pablo, quien se dirige a ella y al sentir la mano de
Nela
sobre
la suya se da cuenta que se trata de ella, Pablo clava su mirada sobre ella, y
ésta al
sentir
el peso de la mirada de Pablo comienza su descenso a las profundidades de la
muerte.
Golfín, ante la frustración e impotencia de no poder salvarla, termina por exclamar
que ¡Nela ha muerto de amor…!
Capítulo XXII: Adiós
Nela, quien nunca tuvo bienes materiales ni reconocimiento en la vida, tiene un funeral
al que asiste todo el
pueblo y un sepulcro magnífico obsequiado por Florentina. Para
sorpresa de los que la
conocían, su muerte llamó la atención de muchos. Meses después
cuando ya todos se habían
olvidado de ella, cuando Pablo y Florentina ya se habían
casado, llegaron unos
viajeros extranjeros a su sepulcro.
Éstos apuntan en una cartera
que el sepulcro es de una
mujer noble y hermosísima, la Doña Mariquita Manuela
Tellez (Nela). Luego
publican su descripción como Sketches from Cantabria. Los
reporteros investigaban la
verdad, pero no la encontraron, que es la razón por la cual el
autor escribe este mismo
libro: para que sepan los lectores la verdadera historia de Nela,
una de las más interesantes
que existe.
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